Las calderas son aparatos que proporcionan agua caliente y calefacción a nuestros hogares, pero también pueden sufrir averías que afecten a su funcionamiento y seguridad. En este artículo, vamos a repasar las averías más comunes que pueden presentar las calderas de gas, sus causas y posibles soluciones.

¿Por qué no tengo agua caliente?

Una de las averías más habituales es que la caldera no suministre agua caliente al abrir el grifo. Esto puede deberse a varios motivos, como:

  • Un fallo en el caudalímetro, que es la pieza que detecta el flujo de agua y activa la caldera. Si está atascado o roto, la caldera no arrancará y habrá que limpiarlo o sustituirlo.
  • Un problema en la válvula de tres vías, que es la que regula el paso del agua entre la calefacción y el agua caliente. Si está averiada, puede ocurrir que el agua caliente se vaya a los radiadores o que no llegue a la caldera. En este caso, habrá que cambiar la válvula por una nueva.
  • Una avería en el circuito electrónico, que es el que envía las señales a las distintas piezas de la caldera. Si hay algún componente dañado o un cortocircuito, la caldera no recibirá las órdenes adecuadas y no funcionará correctamente. Habrá que revisar el circuito y reparar o reemplazar lo que sea necesario.

¿Por qué no tengo calefacción?

Otra avería frecuente es que la caldera no caliente los radiadores cuando se activa la calefacción. Esto puede deberse a varios factores, como:

  • Una pérdida de presión en el circuito de agua, que puede provocar que la caldera se bloquee o que el agua no circule bien por los radiadores. Esto puede ocurrir por una fuga de agua, por la falta de purgado de los radiadores o por el desgaste de alguna junta o válvula. Habrá que localizar y reparar la fuga, purgar los radiadores o reponer el agua hasta alcanzar la presión adecuada (entre 1 y 1,5 bar).
  • Un fallo en el termostato, que es el que regula la temperatura de la calefacción. Si está mal calibrado, roto o desconectado, la caldera no recibirá la señal de encendido o apagado y no calentará los radiadores. Habrá que comprobar el estado del termostato y ajustarlo, repararlo o sustituirlo si es necesario.
  • Una avería en el motor, el extractor o algún detector o seguridad de la caldera, que impida el encendido o el funcionamiento de la misma. En este caso, la caldera debería mostrar un código de error o una luz roja que indique el tipo de fallo. Habrá que consultar el manual de la caldera y contactar con un profesional para solucionar el problema.

Fugas de agua en la caldera

Otra avería común es que la caldera gotee o pierda agua por alguna parte. Esto puede deberse a varias causas, como:

  • Un exceso de presión en el circuito de agua, que puede hacer que la válvula de seguridad se abra y libere agua para aliviar la presión. Esto puede ocurrir por un mal funcionamiento del vaso de expansión, que es el que absorbe las variaciones de volumen del agua al calentarse o enfriarse, o por una mala regulación de la presión de entrada de agua. Habrá que revisar el estado del vaso de expansión y ajustar la presión de entrada de agua a los valores recomendados por el fabricante.
  • Una rotura o fisura en alguna tubería, junta o pieza de la caldera, que provoque una fuga de agua. Esto puede ocurrir por el desgaste, la corrosión o el deterioro de los materiales. Habrá que localizar y reparar la rotura o cambiar la pieza afectada por una nueva.
  • Una condensación excesiva del vapor de agua que se produce en la combustión del gas, que puede acumularse y gotear por la salida de humos o por el desagüe de la caldera. Esto puede ocurrir por una mala instalación, una falta de aislamiento o una obstrucción de la salida de humos o del desagüe. Habrá que revisar y mejorar la instalación, el aislamiento o la limpieza de la salida de humos o del desagüe.

¿Por qué mi caldera hace ruidos extraños?

Otra avería habitual es que la caldera haga ruidos extraños o molestos cuando está en funcionamiento. Esto puede deberse a varios motivos, como:

  • Una presencia de aire en el circuito de agua, que puede provocar ruidos de golpeteo o silbido en la caldera o en los radiadores. Esto puede ocurrir por una falta de purgado de los radiadores o por una entrada de aire en el circuito. Habrá que purgar los radiadores y comprobar que no haya fugas de agua o de aire en el circuito.
  • Una acumulación de suciedad o cal en el circuito de agua, que puede provocar ruidos de crujido o vibración en la caldera o en los radiadores. Esto puede ocurrir por la falta de mantenimiento o limpieza de la caldera o por la dureza del agua. Habrá que realizar una limpieza o descalcificación del circuito de agua y usar un tratamiento antical si el agua es muy dura.

¿Por qué mi caldera se apaga sola?

Otra avería común es que la caldera se apague sola sin motivo aparente, lo que puede dejar sin agua caliente o calefacción a la vivienda. Esto puede deberse a varias causas, como:

  • Un fallo en el sensor de temperatura, que es el que mide la temperatura del agua y evita que se sobrecaliente. Si está defectuoso, puede enviar una señal errónea a la caldera y hacer que se apague por seguridad. Habrá que comprobar el estado del sensor y cambiarlo si es necesario.
  • Un problema en el suministro de gas, que puede interrumpir el flujo de gas hacia la caldera y hacer que se apague la llama. Esto puede ocurrir por una avería en la red de gas, por una falta de pago del servicio o por una obstrucción en la llave de paso o en el regulador de presión. Habrá que verificar el estado del suministro de gas y solucionar el problema con la compañía de gas o con un profesional.
  • Una suciedad o humedad en los electrodos de encendido, que son los que producen la chispa que enciende la llama. Si están sucios o mojados, pueden impedir el encendido de la caldera o hacer que se apague al poco tiempo. Habrá que limpiar y secar los electrodos con cuidado y comprobar que no haya fugas de agua cerca de ellos.

La caldera muestra un código de error

Otra avería frecuente es que la caldera muestre un código de error en el panel de control, lo que indica que hay algún problema en el funcionamiento de la misma. Esto puede deberse a varios motivos, como:

  • Un fallo en el circuito electrónico, que es el que controla las distintas piezas y funciones de la caldera. Si hay algún componente dañado o un cortocircuito, la caldera puede mostrar un código de error y bloquearse o dejar de funcionar correctamente. Habrá que revisar el circuito y reparar o reemplazar lo que sea necesario.
  • Un problema en el sistema de evacuación de humos, que es el que expulsa los gases de la combustión al exterior. Si hay una obstrucción, una fuga o una mala instalación, la caldera puede detectar un exceso de monóxido de carbono o una falta de tiro y mostrar un código de error por seguridad. Habrá que revisar y mejorar el sistema de evacuación de humos y ventilar bien la estancia donde esté la caldera.
  • Una avería en algún sensor o detector de la caldera, que es el que mide y regula los parámetros de funcionamiento de la misma. Si hay algún sensor o detector defectuoso o mal conectado, la caldera puede mostrar un código de error y no funcionar adecuadamente. Habrá que comprobar el estado y la conexión de los sensores y detectores y cambiarlos si es necesario.

La caldera consume demasiado gas

Otra avería habitual es que la caldera consuma demasiado gas, lo que puede suponer un aumento en la factura y un mayor impacto ambiental. Esto puede deberse a varios factores, como:

  • Una falta de mantenimiento o limpieza de la caldera, que puede provocar que la caldera pierda eficiencia y rendimiento y consuma más gas del necesario. Esto puede ocurrir por la acumulación de suciedad, cal o residuos en el circuito de agua, en el quemador o en el intercambiador de calor. Habrá que realizar una limpieza o descalcificación de la caldera y realizar revisiones periódicas por parte de un profesional cualificado.
  • Una mala regulación de la temperatura o de la presión de la caldera, que puede hacer que la caldera trabaje más de lo necesario y consuma más gas. Esto puede ocurrir por una falta de ajuste o de calibración de la caldera o por un uso inadecuado de la misma. Habrá que regular la temperatura y la presión de la caldera según las indicaciones del fabricante y usar la caldera de forma eficiente y responsable.
  • Una instalación antigua o ineficiente de la caldera, que puede hacer que la caldera tenga un bajo rendimiento y un alto consumo de gas. Esto puede ocurrir por una caldera obsoleta o de baja eficiencia energética, por una instalación defectuosa o por una falta de aislamiento o de ventilación. Habrá que renovar la caldera por una de alta eficiencia energética, mejorar la instalación y el aislamiento y ventilar adecuadamente la estancia donde esté la caldera.